Ritos iguales: Terry Pratchett y la igualdad de género

Muy a su estilo, en la sátira fantástica Ritos iguales, Terry Pratchett critica la desigualdad de género y al mismo tiempo te hace reír por sus ocurrencias y gran sentido del humor; algo que es muy difícil de lograr. Sin duda, es uno de los autores más inteligentes que he tenido la oportunidad de leer.

Un aspecto que distingue sus novelas es la crítica social. En ellas puedes encontrar diversos temas como prejuicio, discriminación, clasismo, poder, corrupción, fanatismo religioso, nacionalismo, guerra, capitalismo y un largo etcétera. 

Terry usa la fantasía como medio y la sátira como estrategia para entregar un mensaje valioso y lleno de humor.

La fantasía como sátira

La fantasía puede ser una manera de expresar lo que nos disgusta, incomoda, duele o que simplemente consideramos injusto. Que lo haga a través de mundos y seres alternos tiene un valor añadido porque ayuda a eliminar algunos de los prejuicios que podríamos tener.

Me explico. Se sabe que es más fácil juzgar al prójimo que a uno mismo. Esto, que solo alimenta nuestra hipocresía moral, puede ser aprovechado para que, al tiempo que observamos y evaluamos personajes de otros mundos, nos observemos y analicemos a nosotros mismos a través de la lente de la fantasía. En otras palabras: aprendemos a juzgarnos con la misma imparcialidad con que lo hacemos a los demás.

Sabemos que el prejuicio muchas veces lleva a la discriminación o desigualdad. Eso precisamente le pasa a uno de los personajes de la historia, donde Terry acusa la desigualdad de género ¡valiéndose de la magia! Si no conoces de qué se trata, te cuento un poco, sin hacerte spoilers, para que más adelante puedas leer y disfrutar el libro.

Reseña de Ritos iguales: fantasía humorística

Nota: Reseña libre de spoilers.

Ritos iguales - Umbral de ficción

Ritos iguales (1987) es el tercer libro de la serie Mundodisco. En el título original, Equal rites, Terry hace un juego de palabras con las homófonas: rites, ‘ritos’, y rights, ‘derechos’. De esta manera, el título podría significar al mismo tiempo: «Ritos iguales» y «derechos iguales». Es triste que se haya perdido esa ocurrencia durante la traducción al español; ojalá que no se hayan perdido otras.

La divertida historia sucede en las montañas de Lancre, donde la magia es parte de la vida cotidiana. Los magos son figuras respetadas y poderosas, mientras que las brujas tienen un papel muy diferente, digamos que no tan relevante, dentro de la comunidad. En medio de esta situación nace Eskarina Smith, la octava hija de un octavo hijo. 

A los pocos días de nacida, un anciano llega a su casa y por equivocación le concede su bastón mágico. Este hecho inusitado plantea una situación que realmente nadie sabe cómo manejar, pues esa clase de artefactos mágicos solo los usan los magos, quienes históricamente habían sido hombres, hasta ese momento.

La niña crece y muestra capacidades extraordinarias; es evidente que tiene el potencial para ser maga. Esto desafía a quienes la rodean porque las normas de la sociedad establecen qué tipo de magia le corresponde a cada persona. A los hombres, magia; a las brujas, hechicería. El hecho de que una niña tenga las capacidades de un mago crea diferentes conflictos que deberán ser resueltos. 

Eskarina comienza una lucha por convertirse en maga y demostrar que las reglas que le impiden serlo simplemente no tienen sentido.

Ritos iguales y derechos iguales 

¿Alguna vez te habías imaginado una maga? (Silencio incómodo). Terry cuestiona lo establecido con una simple, pero poderosa idea.

Desde lejos, desde la distancia que existe entre la realidad y la ficción, podemos responder de manera inmediata que Eskarina, por ser mujer, vive una injusticia derivada de una tradición. 

Es momento de detenernos a pensar y cuestionarnos. ¿Hasta qué punto las tradiciones determinan las reglas de la sociedad? ¿Qué vamos a hacer con aquellos que rompen las tradiciones? Las costumbres forman parte de la cultura, pero no deberíamos fomentar aquellas que discriminan y denuestan a otros simplemente porque «siempre ha sido así».

Y no se trata de ir en contra de todo lo establecido, de radicalizarlo todo; porque eso sería otro error del mismo tamaño. Se trata de que haya derechos iguales.

¿Por qué Ritos iguales sigue siendo relevante?

Porque todavía existen casos donde las mujeres están luchando contra los usos y costumbres de su comunidad; no solo en las comunidades rurales, sino también en las grandes ciudades.

Porque no solo las mujeres exigen derechos iguales, sino muchos otros grupos «invisibles» de personas que han sido menospreciadas simplemente porque siempre ha sido así y qué se le va a hacer.

Porque mientras exista la injusticia, debemos preguntarnos si la manera en que nos conducimos es el resultado de una tradición o costumbre, o si estamos procurando el bienestar del prójimo antes que el propio. 

Hasta que no haya derechos iguales, seguirá siendo relevante.

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